miércoles, 4 de mayo de 2016


CASANARE: UN MISTERIO POR DESCUBRIR


En Colombia existen un sinnúmero de manifestaciones culturales que expresan la variedad étnica, religiosa, de costumbres, tradiciones y formas de vida de su población, así como su riqueza natural y diversidad de climas, geografías y paisajes, entre otros.
Y en el siguiente blog trataremos Mitos y Leyendas del Casanare que podrás disfrutar de la maravillosa cultura que hace parte de este departamento y aporta a nuestro gran país COLOMBIA. 

9 comentarios:

  1. https://www.youtube.com/watch?v=c_GdV3C_09U

    este vídeo de pronto orienta mas sobre el departamento en general ...

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  2. https://www.youtube.com/watch?v=fchlog9wZG0

    LA BOLA DE FUEGO

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  3. El Silbón

    Es un espanto de la llanura colombo-venezolana. Dicen quienes lo han visto, que es un hombre alto y extremadamente flaco, que cuando se sienta sus rodillas le pasan arriba de sus orejas y que mide más de dos metros.

    Este espanto de la llanura causa miedo y mucho terror a los hombres borrachitos y mujeriegos que deambulan por el llano de parranda en parranda. Anuncia su presencia con un fino silbido que es estridente y espeluznante, como si lo estuviera conduciendo a un profundo abismo, provocando pánico, ansiedad y espanto a los que lo escuchan y más cuando los golpea con un garrote, dándoles una fuerte paliza como castigo, reprimenda o lección.

    Sus apariciones las hace en las épocas lluviosas de mayo y junio. Otros viejos llaneros dicen que “El Silbón”, es un ave que silba fuertemente en las noches oscuras y llega a las viviendas llaneras para atemorizar a sus moradores.

    Este espanto se aleja profiriéndole palabras en un dialecto especial o indio, que sólo lo saben pocos llaneros.

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  4. La leyenda es un relato folclórico creado con elementos de ficción que puede tener base en algún suceso histórico, pero que con el paso de los años ha sido enriquecido con características fantasiosas. Suele servir para explicar algún acontecimiento histórico o propio de una comunidad.

    Por su parte el mito es una narración también de carácter maravilloso, protagonizada normalmente por personajes sobrenaturales y heroicos, pero que en lugar de pretender narrar un suceso histórico buscan explicar el origen del mundo, los fenómenos naturales o determinados aspectos religiosos vinculados a esa comunidad o civilización.

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  5. la combinación de colores le da un toque armonioso al blog, me agrada ello. En lo general las entradas están bien definidas solo considerar el tipo y tamaño de letra.

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  6. https://www.youtube.com/watch?v=mtNhf71hZ5I

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  7. El Silbón

    Es un espanto de la llanura colombo-venezolana. Dicen quienes lo han visto, que es un hombre alto y extremadamente flaco, que cuando se sienta sus rodillas le pasan arriba de sus orejas y que mide más de dos metros.

    Este espanto de la llanura causa miedo y mucho terror a los hombres borrachitos y mujeriegos que deambulan por el llano de parranda en parranda. Anuncia su presencia con un fino silbido que es estridente y espeluznante, como si lo estuviera conduciendo a un profundo abismo, provocando pánico, ansiedad y espanto a los que lo escuchan y más cuando los golpea con un garrote, dándoles una fuerte paliza como castigo, reprimenda o lección.

    Sus apariciones las hace en las épocas lluviosas de mayo y junio. Otros viejos llaneros dicen que “El Silbón”, es un ave que silba fuertemente en las noches oscuras y llega a las viviendas llaneras para atemorizar a sus moradores.

    Este espanto se aleja profiriéndole palabras en un dialecto especial o indio, que sólo lo saben pocos llaneros.

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  8. https://www.youtube.com/watch?v=cfzEmjhlAxs

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  9. Casanare...puro llano
    En una vereda del extinguido municipio de Marroquín hace mucho vivía un matrimonio. Tenían dos hijos que no habían llegado a la mayoría de edad, y una niña de doce años. Eran pobres. Un día marcho el labriego en compañía de sus hijos a despalar el conuco para luego proceder a quemarlo, pues estaban muy cercanas las primeras lluvias.

    En la casa quedó como siempre la señora en compañía de su hijita. Una vez llegaron al lugar de trabajo, padre e hijos se dedicaron con afán a cumplir su propósito. El sol caía inclemente a sus espaldas. Al medio día llego la buena mujer con el almuerzo; lo llevó en unas pequeñas y viejas ollas. Luego de llamarlos con fuetes y prolongados gritos, depositó las viandas cerca de una enorme piedra que cubría con su ramaje un enorme árbol de cañafistol. Llegaron y consumieron con avidez los alimentos. Luego de tomar sendas totumadas de guarapo, reposaron un rato.

    El menor de los jóvenes, mientras sus padres y hermano descansaban, se dedicó a inspeccionar el lugar. Dio vueltas a la enorme piedra y descubrió debajo de ella un pequeño túnel; miró al fondo, los rayos del sol penetraban a través del orificio y sus destellos eran reflejados por algún objeto desconocido. El pequeño agrandó con sus mano la entrada y penetró por ella. Allí encontró una portentosa cantidad de monedas de oro, tomó algunas y procedió, alborozado, a llamar a los suyos. Quiso salir para mostrar su hallazgo, pero al tratar de hacerlo, sobrevino un terrible movimiento de tierra que aprisionó sus extremidades inferiores.

    Al oír los gritos desesperados del pequeño, acudieron presurosos sus padres. La tierra continuó temblando, el cielo se llenó de espesos nubarrones, y truenos y rayos estremecían la estancia. Con premura rescataron al pequeño y se retiraron del lugar llenos de espanto; un fuerte huracán amenazaba con descuajar los árboles. Un rayo impactó en el frondoso cañafistol y lo abrió por la mitad.

    Luego de que se hubieron alejado del fatídico lugar, cesó la tormenta. El cielo recobró su intenso azul y reinó la calma por completo. El joven entregó a sus padres tres monedas de oro. Sus hermanos no cesaban de contemplarlas y las lanzaban al aire para escuchar su diáfano tañido sobre los pedregones.

    Los padres hacían planes sobre la fortuna que podría representarle la venta del preciado metal. Viajaron, entonces al poblado mas cercano. Dos de ellas fueron compradas por un joyero y la tercera por un acaudalado ganadero que tenía fama en la región de ser el más grande prestamista a interés. Joyero y ganadero soñaron esa primera noche con un extraño personaje. Era extremadamente pequeño y fornido. Su cabeza, orejas y dentadura tenían dimensiones colosales. En el sueño los conminaba a devolver las monedas pues de lo contrario serían perseguidos y sujetos a los mas horrendos castigos. Desde ese día no les fue posible conciliar el sueño: los objetos circundantes rodaban por el suelo mientras recibían en la cara frecuentes manotadas de tierra. La tranquilidad se había perdido!

    Los campesinos del camino real tuvieron sueños similares. El fantástico personaje los amenazaba con llevarse a su pequeña hija si no eran restituidas las monedas. Angustiados, viajaron al poblado para solicitar la devolución aunque ya habían gastado el dinero obtenido por la venta y su gestión no obtuvo ningún resultado positivo. Vueltos a casa, descubrieron con angustia que la niña había desaparecido de manera misteriosa. La buscaron infructuosamente. Pidieron ayuda a sus vecinos que gustosos trataron por todos los medios de hallar a la pequeña desaparecida.

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